Las gafas de natación soportan bastante durante el nado. El agua clorada, la humedad, el contacto con los dedos y llevarlas sueltas en la bolsa de natación pueden afectar a las lentes y a la capa anti-fog. Con unos sencillos hábitos después de cada sesión de natación puedes ayudar a evitar un desgaste innecesario.
Lo más importante es tener cuidado con la parte interior de las lentes. Aclara tus gafas después de usarlas, déjalas secar al aire y guárdalas solo cuando estén secas. A continuación te explicamos paso a paso cómo mantener tus gafas de natación en las mejores condiciones.
Limpia tus gafas de natación después de cada sesión
Aclara tus gafas de natación con agua templada después de nadar. Así eliminarás los restos de cloro y la suciedad que se haya acumulado en las gafas durante el nado.
No utilices jabón, productos de limpieza ni otros limpiadores. Pueden dañar la capa anti-fog de la parte interior de las lentes.
Tampoco pases un paño, una toalla ni los dedos por la parte interior de las lentes. Incluso si solo quieres retirar una gota de agua, podrías dañar el recubrimiento.
Por eso, la rutina más sencilla es:
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Aclara las gafas con cuidado con agua templada.
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Coloca las gafas en un lugar seco.
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Déjalas secar completamente al aire.
Solo te llevará unos instantes y evitará que toques las lentes innecesariamente durante la limpieza.
Protege la capa anti-fog de la parte interior
Las lentes empañadas resultan molestas al nadar. Por eso, muchas gafas de natación incorporan en la parte interior de la lente una capa anti-fog que ayuda a reducir la formación de condensación.
Esta capa es delicada. Por eso, la regla de mantenimiento más importante es sencilla: toca la parte interior de las lentes lo menos posible.
Frotar con los dedos, una toalla o un paño puede desgastar antes el recubrimiento. Tampoco necesitas productos de limpieza. En la mayoría de los casos, basta con aclararlas con agua y dejarlas secar al aire.
¿Qué hacer si tus gafas de natación empiezan a empañarse?
Incluso con un buen mantenimiento, el efecto anti-fog original puede disminuir con el tiempo. En ese caso, puedes utilizar un spray anti-fog para gafas de natación para volver a aplicar una capa anti-fog.
Sigue siempre las instrucciones de uso del producto elegido. La forma de aplicar un producto anti-fog puede variar según el producto.
El spray anti-fog está pensado sobre todo para reforzar el efecto anti-fog cuando el recubrimiento original empieza a funcionar peor. Además, sigue siendo importante tratar con cuidado la parte interior de las lentes.
Las gafas de natación Arena SWIPE son una excepción
Las gafas de natación con Arena SWIPE Anti-Fog requieren unas instrucciones diferentes a las de un recubrimiento anti-fog convencional.
En unas gafas de natación normales, es recomendable no tocar la parte interior de las lentes. En las gafas de natación Arena SWIPE, la tecnología anti-fog está diseñada para utilizarse siguiendo el método SWIPE.
¿Tienes un modelo Arena SWIPE? Sigue las instrucciones específicas de esta tecnología en lugar de la regla general para los recubrimientos anti-fog estándar.
Por eso, comprueba siempre qué tipo de gafas de natación tienes antes de tocar la parte interior de las lentes.
Deja secar bien tus gafas de natación
Después de aclararlas, tus gafas de natación necesitan tiempo para secarse por completo.
No guardes unas gafas mojadas directamente en una funda cerrada. Déjalas secar primero al aire, fuera de la funda. Así evitarás que permanezcan húmedas durante mucho tiempo cuando estén guardadas.
Mientras se secan, colócalas en un lugar donde las lentes no puedan deslizarse sobre una superficie dura o rugosa. La parte exterior de las lentes puede ser menos sensible que el recubrimiento anti-fog interior, pero los arañazos siguen siendo difíciles de reparar.
Tampoco las dejes innecesariamente bajo la luz directa del sol. Cuando estén secas, es mejor guardarlas de forma segura.
Guarda tus gafas de natación en una funda
Unas gafas de natación sueltas dentro de una bolsa de deporte pueden entrar fácilmente en contacto con un bidón, una tabla de natación, cremalleras u otros objetos duros. Esto aumenta el riesgo de que se rayen.
Una funda para gafas de natación ayuda a proteger las lentes durante el transporte y el almacenamiento.
Eso sí, deja que las gafas se sequen antes de guardarlas en la funda. El orden es:
aclarar → dejar secar → guardar.
Es un pequeño hábito, pero una de las formas más sencillas de mantener tus gafas de natación en buen estado.
Evita estos errores frecuentes
Un buen mantenimiento depende sobre todo de lo que no haces con las lentes.
Secar frotando la parte interior
Es una de las cosas más importantes que debes evitar. Especialmente con un recubrimiento anti-fog convencional, puedes dañar la capa si frotas la parte interior con los dedos o con un paño.
Por eso, deja que las gotas de agua se sequen por sí solas.
Utilizar jabón o productos de limpieza
No es necesario frotar a fondo las gafas de natación. Para el mantenimiento habitual después de nadar, basta con agua templada.
Guardar las gafas mojadas
Déjalas secar primero fuera de la funda. Guárdalas únicamente cuando haya desaparecido la humedad.
Dejar las gafas sueltas en la bolsa de natación
Las lentes pueden rozar o golpearse con otros objetos. Una funda independiente evita el contacto directo con objetos duros.
Tratar todas las capas anti-fog de la misma forma
Comprueba qué tipo de gafas de natación utilizas. Un recubrimiento anti-fog estándar se trata de forma diferente a la tecnología SWIPE de Arena.
Una rutina de mantenimiento sencilla
No tienes que limpiar a fondo tus gafas de natación después de cada entrenamiento. Una rutina sencilla y constante resulta mucho más práctica:
Aclara las gafas con agua templada después de nadar, toca la parte interior de las lentes lo menos posible y déjalas secar al aire. Después, guárdalas en una funda protectora.
¿Con el tiempo empiezan a empañarse más rápido? Comprueba primero qué tipo de tecnología anti-fog utiliza tu modelo. En unas gafas de natación estándar, un spray anti-fog puede ser una solución. Si tienes un modelo Arena SWIPE, sigue las instrucciones específicas de SWIPE Anti-Fog.
Con un mantenimiento cuidadoso reduces el riesgo de arañazos y daños en la capa anti-fog, y tus gafas de natación seguirán resultando cómodas durante más tiempo.